Educación vial por niveles

Millones de niños comienzan estos días un nuevo curso escolar. Se enfrentan al desafío de continuar con su formación, en la que cada día cuenta con una presencia más destacada los conocimientos que en el futuro deben ayudarles a ser mejores conductores, automovilistas responsables, respetuosos y seguros. Es la educación vial, lo que el Ministerio de Educación y Ciencia define como "el conjunto de conocimientos, reglas y normas de comportamiento que toda persona debe poseer y que tiene por objetivo su formación para que sepa comportarse de manera responsable en la vía pública: como peatón, cuando hace uso de bicicletas o ciclomotores, o cuando conduzca automóviles". Por ese motivo se imparte de forma obligatoria dentro de las asignaturas complementarias de la Ley Orgánica de Educación.

Un poco de historia
Pero la presencia de la formación vial no es nueva en el sistema educativo español. Ya en un lejano 1934, el Código de Circulación recomendaba impartir enseñanzas sobre normas de circulación y consejos de prudencia.

nivel dos

En 1961 comienza a estipularse la obligatoriedad de la educación vial como materia en los colegios, aunque su implantación fue lenta y más simbólica que efectiva. La verdadera revolución al respecto llegó en 1970, con la aprobación de la Ley General de Educación que sirvió para implantar poco a poco la formación desde el colegio de los futuros automovilistas. Sin embargo, no fue hasta 1980 cuando la educación vial se incorpora definitivamente y con la seriedad exigida a los ciclos de preescolar y Educación General Básica. Una tendencia que se ha ido afianzando con el paso de los años y la entrada en vigor de nuevas legislaciones, como la LOGSE (1990) o la LOE (2006).

Cada cosa en su momento
Como cualquier otra materia, la educación vial está adaptada a las necesidades y capacidades de las diferentes edades de los escolares. Se inicia en la etapa Infantil, cuando lo esencial es que el niño comience a desarrollar los hábitos básicos del sentido vial y con especial atención a su faceta de peatón dependiente de un adulto.

Educación e historia
El papel de los padres y las marcas