¿Quién no se acuerda de la escena en el autocine del clásico del cine "Grease"? En los años 40 y 50, con la creación de los autocines, se potenció al máximo el sexo en el coche. La oscuridad de las salas al aire libre era más que suficiente para que los jóvenes dieran rienda suelta a sus hormonas.