Perdió la vida en su primer año en la Formula 1, en 1973, en el GP de Holanda. Durante la carrera su coche salió disparado estrellándose contra las barreras. Justo después el coche empezó a arder con el piloto dentro, y Williamson muere a pesar de los esfuerzos de su amigo David Purley por salvarle. Uno de los momentos más tristes de la Fórmula 1, ya que los comisarios no hicieron nada por ayudarle.