El parque automovilístico español envejece de forma preocupante

Los automóviles con diez o más años de antigüedad acapararon el pasado ejercicio el 9 por ciento de las reparaciones en los talleres españoles, mientras que antes de la crisis tan sólo representaban el 2 por ciento del total, según indican los resultados del informe realizado por Audatex España. El estudio, que se ha elaborado a partir del análisis de más de 4,2 millones de valoraciones en toda España, refleja así el envejecimiento progresivo del parque automovilístico nacional (un 43,7% supera ya los diez años) y el alargamiento de la vida útil de los vehículos (con una media de 8,8 años de antigüedad) está alterando la distribución de los pasos por el taller, lo que afecta directamente a su rentabilidad.

La caída de las ventas desde 2008 ha reducido drásticamente la masa crítica de vehículos a reparar. Los datos señalan que las reparaciones en coches más nuevos (de menos de cuatro años) cayeron 23 puntos porcentuales frente al peso que tenían en la época de bonanza económica. Este volumen de reparaciones se ha trasvasado a los vehículos más viejos, ya que, por motivos de ahorro o ante la falta de un incentivo al cambio de coche, cada vez son más los conductores que optan por prolongar la vida útil de sus viejos utilitarios en lugar de llevarlos a achatarrar o comprarse uno nuevo.

Esta tendencia a estirar la vida de los turismos supone un fuerte revés para la rentabilidad de los talleres, ya que las reparaciones de los vehículos jóvenes rondan los 1.000 euros de media, aportando así mayores ingresos a sus negocios. No en vano, estos vehículos tienen un mayor número de componentes tecnológicos y, al estar aún en garantía, gozan de mayor cobertura que los coches de mayor edad. Por el contrario, la factura media de un vehículo de más de diez años ronda los 828 euros.